Centro de Varices y Úlceras, Flebólogo, Linfólogo

Dirección: Alemania N30-58 y Av. Eloy Alfaro. Ed. Solemni, Of. 610, 6to piso

Horario: Lunes a Viernes de 16:00 a 19:00 / Martes y Jueves de 10:30 a 12:30
Compartir en:

Galería de fotos y videos

El CENTRO DE VARICES Y ÚLCERAS, es un centro médico dedicado a realizar el diagnóstico y tratamiento de la patología del aparato circulatorio en general y particularmente de la patología venosa, linfática y arterial. Las enfermedades venosas afectan a un 10-15% de hombres y a un 20-25% de mujeres, Siendo las VARICES la enfermedad más frecuente. 

Desgraciadamente la enfermedad venosa fue tratada por décadas como la Cenicienta de la Medicina, y hasta la actualidad hay Cirujanos Generales y Vasculares que siguen utilizando técnicas antiguas de tratamiento como es la Cirugía de várices convencional, es decir sacar a la vena safena (stripping) mediante incisiones a nivel de tobillo e ingle mediante la introducción de un alambre siendo renuentes a aceptar nuevos métodos de tratamiento como son el laser endovascular , radiofrecuencia escleroterapia con espuma, etc. Métodos que son mínimamente invasivos, por lo que resultan menos dolorosos y con regreso a la actividad laboral en forma más rápida.

Esta es la razón por la que el CENTRO DE VARICES Y ULCERAS ofrece una excelente calidad de atención médica y pone a vuestra disposición sus tecnología de punta como son: láser endovascular y transdérmico, ultrasonido, magnetoterapia, electroestimulación, botas y mangas de compresión neumática secuencial, para establecer un diagnóstico preciso contamos con eco doppler color, doppler bidireccional , etc.

El CENTRO DE VARICES Y ULCERAS, cuenta con un plantel de médicos especialistas en Cirugía Cardio Vascular, Anestesiología, Instrumentación quirúrgica , además de una secretaria recepcionista. Posee además, instalaciones y una metodología de trabajo que proporcionan a nuestros pacientes sala de espera con música funcional y secretarias que facilitan el funcionamiento del Centro a los requerimientos y necesidades de los pacientes.

MODALIDAD DE TRABAJO

El CENTRO DE VARICES Y ULCERAS realiza la mayoría de tratamientos en forma ambulatoria, tratando de que el paciente se reintegre a su actividad laboral y deportiva en el menor tiempo posible.

La evaluación de la enfermedad venosa la realizamos mediante un examen clínico, a través de la inspección y palpación, además en el CENTRO DE VARICES Y ULCERAS, contamos con equipos de diagnóstico no invasivos como son el doppler bidireccional y Eco doppler Color , mismos que nos ayudan a establecer el diagnóstico preciso y el tratamiento más adecuado que el paciente necesita..

La mayoría de los pacientes portadores de patología venosa pueden ser tratados ambulatoriamente, ya sea por tratamientos esclerosantes y/o microcirugía venosa, o tratamientos con láser endovascular, estando relacionados dichos procedimientos con la condición general del paciente y el grado de funcionalidad.

Es decir:

* El tratamiento se realiza en forma ambulatoria.
* El tratamiento en sí, se realiza con anestesia local, salvo condiciones de excepción.
* El paciente no requiere internación pudiendo retornar de forma inmediata a su tarea laboral y o deportiva.

DR. MARIO ORTEGA ROJAS

Nacido en la Ciudad de Ambato Ecuador , cursó sus estudios primarios y secundarios en dicha ciudad, sus estudios universitarios los realiza en la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Central de Quito Ecuador, egresando en 1990. Realiza su Residencia Médica en el Servicio de Cirugía Vascular del Hospital General de las Fuerzas Armadas de Quito Ecuador desde 1990 hasta 1993, realiza su especialización en Cirugía Cardiovascular desde 1993 hasta 1997 en la Universidad del Salvador en Buenos Aires Argentina, con Sub Especialidad en Flebología y Linfología en la Universidad John F. Kennedy en Buenos Aires Argentina

* Doctor en Medicina y Cirugía Facultad de Ciencias Médicas , Universidad Central Quito – Ecuador 1990
* Médico residente del servicio de Cirugía Vascular del Hospital general de las fuerzas Armadas 1990 – 1993
* Especialista en Cirugía Cardiovascular Universidad del Salvador Buenos Aires Argentina 1996
* Especialista en Flebología y Linfología Universidad John F. Kennedy Buenos Aires Argentina 1997.
* Médico Tratante del Servicio de Cirugía Vascular del Hospital general de las Fuerzas Armadas 1998 – 1999.
* Participante en varios congresos de la Especialidad a nivel Nacional e Internacional
* Presidente de la Sociedad Ecuatoriana de Angiología y Cirugía vascular Capítulo sierra Norte 2009 – 2011

Cirugía de Várices con Láser Endovascular:

El Tratamiento LASER ENDOVASCULAR es rápido, minimamente invasivo siendo una alternativa al tradicional stripping (extracción de la vena enferma), no produciendo traumatismo pudiendo realizarse con anestesia local, en el consultorio. El tratamiento en sí mismo dura entre 30 y 60 minutos. Se infiltra anestésico local, para luego utilizar la fibra óptica posicionándola adecuadamente efectuando los disparos según necesidad, causando el “cierre” de la vena correspondiente. Ud. sale caminando pudiendo retornar a su actividad diaria habitual. Pudiendo tener molestias pasajeras por 3 a 5 días. Sin embargo la resolución total llevará según el caso de 30 a 180 días, refiriéndonos a la reabsorción de la “dureza” dónde estaba la vena tratada.

Escleroterapia:

La escleroterapia y/o microfoam consiste en la utilización de una muy pequeña aguja que inyecta una solución en el interior de la vena enferma. Estas soluciones actúan causando una reacción inflamatoria, que gradualmente llevan a la desaparición de las venas. Las agujas utilizadas son del tamaño de un cabello, y se sienten como la picadura de un mosquito. Esto para algunas personas puede resultar molesto. Este tratamiento se realiza en varices pequeñas, llamadas telangiectasias o arañas vasculares.

Arañas vasculares (telangiectasias):

Las arañitas son várices de muy pequeño calibre que pueden aparecer en forma aislada, o en racimos, o como grandes mapas. Pueden hacerlo en cualquier ubicación, siendo las más frecuentes, en la cara (telangiectasias faciales) y/o en los miembros inferiores. A menudo la causa de las mismas están relacionadas con las grandes venas, las que deben ser tratadas primero, para luego eliminar dichas telangiectasias.

El tratamiento de las arañitas es mediante la escleroterapia ó el micro espuma no existiendo molestias en la mayoría de los pacientes tratados gracias a nuestras agujas atraumáticas, es decir indoloras, pudiendo retomar la actividad diaria en forma inmediata. En ocasiones pueden quedar posterior al tratamiento hematomas, los cuáles se reabsorben en alrededor de tres a cuatro semanas, así como una pigmentación en el sitio tratado, existiendo cremas apropiadas para aligerar su evolución. Las complicaciones pueden incluir la formación de pequeños trombos en las venas tratadas, escaras, infecciones localizadas, las cuáles desaparecen con el adecuado tratamiento.

Microcirugía de várices: 

La circulación venosa, las venas son conductos tubulares que tienen en su interior válvulas, y llevan la sangre de retorno al corazón. En las venas localizadas por encima del mismo (cabeza), no hay problemas, ya que la sangre retorna por la fuerza de la gravedad. Sin embargo, en las venas por debajo del corazón, en los miembros inferiores, deben vencer a la fuerza de la gravedad, lo cuál lo logra gracias a diversos mecanismos, que juntos, permiten el retorno venoso. Las várices, son venas tortuosas, dilatadas, con sus válvulas alteradas, con trayectos ondulantes, que en lugar de permitir el retorno venoso hacia el corazón, lo dificultan, logrando sólo que la sangre retorne, al pie. Esta situación se denomina reflujo.

Ulceras Venosas:

Una úlcera venosa es una solución de continuidad (herida), relacionada con la enfermedad venosa crónica, y muchas veces con participación arterial y/o de enfermedades metabólicas como la diabetes. Son de evolución tórpida, con tendencia a infecciones y pueden hasta llegar a ser invalidantes, aunque más no sea temporalmente. Para el tratamiento de las ùlceras venosas nos ayudamos del Eco doppler para establecer el reflujo del sistema venoso superficial, profundo y de venas perforantes, luego de lo cual decidimos el tratamiento que puede ser un tratamiento hìbrido, es decis laser endovascular , flebectomias , ligadura de venas perforantes, y escleroterapia con lìquido o espuma Ademas como tratamientos coadyuvantes utilizamos ultrasonido en la piel peri ùlcera, que generalmente se encuentra con dermatitis, lipodermatoesclerosis, tambièn nos ayudamos del laser transdèrmico en la zona ulcerada.

Flebitis y trombosis:

Básicamente, quieren decir ´coágulo´ en una vena. El Sistema venoso de los miembros inferiores, se halla dividido en venas profundas y venas superficiales, pudiendo existir dicho coágulo (trombo) en cualquiera de ellos. Muy raramente es en ambos en forma simultánea. La trombosis venosa superficial, o TVS, es la que suele llamarse ´flebitis´. La terminación itis, indica un proceso inflamatorio: la piel suele estar roja y dolorosa, además del edema. Desafortunadamente, muchos médicos, tratan dicho proceso con antibióticos, siendo completamente innecesario, pues la mayoría de las veces, no existe infección alguna, siendo, la causa de dicho proceso las várices de las que es portadora el paciente.

La sangre se ´estanca´ en dichas venas enfermas existiendo la posibilidad de que se trombosen al no circular, especialmente ante la inactividad. Tratando las várices del sistema venoso superficial, se evita esta situación. Si dicho proceso de trombosis ocurre sin várices, el médico debe descartar otras causas. En caso de consultar por haberse instalado la enfermedad, el médico evaluará el tratamiento a seguir, que podrá consistir en analgésicos, y elastocompresión (venda o media elástica), o el drenaje del coágulo mediante un gesto quirúrgico. En la mayoría de los casos no es necesaria la anticoagulación, salvo que esté asociada a una trombosis venosa profunda, u otra causa que la justifique.

La trombosis venosa profunda, o TVP, está asociada al sistema venoso profundo, localizándose la mayoría de las veces en la pierna, aunque puede extenderse hasta el muslo, y aún más arriba. Esta situación es grave, pues la punta del coágulo, ´flota´ en el torrente venoso, pudiéndose desprender y dar lugar a un tromboembolismo pulmonar (TEP), con el riesgo de vida que ello conlleva. En este caso, sí está indicada la anticoagulación, la que se hará por un período aproximado de seis meses. En determinados casos, se recurrirá a la implantación de un filtro cavo, el que impide el paso de los coágulos.

El daño que produce el trombo a la pared de la vena, es irreversible, llevando a la destrucción de sus válvulas, y a un cuadro que se denomina insuficiencia venosa crónica, y puede llevar a la úlcera venosa. Largos viajes en auto, micro, avión, tren, pueden llevar a una trombosis venosa profunda de la pierna, por la inactividad, y la deshidratación (sobretodo en los aviones). En las enfermedades graves, que exigen prolongadas estadías en cama, el fenómeno es el mismo.

Síndrome postrombótico:

El síndrome postrombótico se debe a la hipertensión venosa que se produce como consecuencia de la lesión de las válvulas, que se tornan incompetentes, por ejemplo luego de una trombosis venosa profunda. La recanalización y la destrucción de las válvulas produce una disfunción del mecanismo de bombeo muscular que aumenta la presión en las venas profundas de la pantorrilla. Esta presión elevada ocasiona una incompetencia progresiva de las válvulas de las venas perforantes de la pierna y, cuando esto ocurre, el flujo de sangre es directamente dirigido hacia sistema venoso superficial durante la contracción muscular, ocasionando edema, lesiones en los tejidos subcutáneos y, en su forma más grave, ulceración de origen venoso. Desde ya lo que primero se afecta es la Microcirculación.

La incompetencia valvular es la causa más importantes del síndrome postrombótico. En pacientes con trombosis extensas de las venas iliofemorales, la inflamación nunca desaparecerá mientras que en los pacientes con una trombosis menos severa en las venas proximales, la inflamación puede desaparecer después de episodio inicial pero retornar al cabo de unos pocos años.

Algunas de las manifestaciones del síndrome postrombótico son el dolor de las piernas, la pigmentación e induración alrededor de la pierna en el tercio inferior de la misma, y en etapas avanzadas, ulceraciones e infecciones a repetición, con un dolor lancinante que ocurre durante la ejercicio. Sin embargo la incompetencia de las venas perforantes puede seguir a una trombosis de las venas de la pantorrilla y conducir a cambios en el retorno venoso.

Úlceras hipertensivas o de Martorell:

Las úlceras hipertensivas o de Martorell, se presentan en los miembros inferiores, son más frecuentes de lo que se las diagnostica, ya que el mismo es poco tenido en cuenta. Se presentan tanto en hombres como en mujeres, a predominio de éstas últimas. Clínicamente comienzan como lesiones rojizas en la piel, que pronto evolucionan a manchas oscuras, dando por resultado una úlcera de bordes netos.

Es una úlcera hipertensiva superficial y esta localizada en el área supramaleolar externa (cara externa de la pierna, arriba del tobillo), en el tercio medio de la pierna, estando asociada con una hipertensión arterial severa, rebelde al tratamiento sin obstrucción arterial y con presencia de pulsos perceptibles. Es una úlcera muy dolorosa, de bordes netos, rodeada por tejido necrótico (muerto) y con pobre tejido granulación ( cicatrización).

Son el resultado de la isquemia (falta de irrigación de sangre arterial) causada por lesiones de las arteriolas y de la microcirculación, como el engrosamiento de la túnica media de la arteriola, lo que provoca estenosis del lumen (estrechamiento de la luz del vaso). Si la obstrucción arteriolar es severa, da como resultado isquemia local y úlcera, por la falta de irrigación de sangre oxigenada.

El diagnóstico de la úlcera hipertensiva se debe basar en existencia de la hipertensión arterial, ausencia de la obstrucción arterial (pulsos periféricos palpables); ausencia de insuficiencia venosa, presencia de una úlcera superficial en el área antero-externa de la pierna en el tercio medio; y el aspecto de las lesiones. Ambas piernas se puede afectar simultánea o secuencialmente.

Varices de las manos:

Las venas de las manos, abultadas y no deseadas, no son una enfermedad, pero sin embargo son una molestia estética. Muchos de nosotros, nacemos con esas venas abultadas en el dorso de la mano, y a otros, con el transcurrir de los años se les van tornando evidentes las mismas, a pesar de haber tenido manos normales, por los mismos procesos de atrofia de los tejidos, haciendo que éstas se resalten. Esto último suele ocurrir luego de la cuarta a quinta década de la vida.

Los pintores del Renacimiento, fotógrafos del pasado, pintaban a sus modelos, con hermosas manos resaltando así su impacto en la pintura, pero revelando la edad de los mismos. Las bolsas debajo de los ojos, las arrugas faciales, son facilmente tratables, pero las venas de nuestras manos, hasta el día de hoy, no lo han sido.

Básicamente existen dos métodos para su tratamiento:

A: La inyección esclerosante y/o microfoam, con una sustancia química (igual que en los miembros inferiores).

Sus desventajas: múltiples inyecciones, a veces pigmentaciones residuales, entre otras.

B. La cirugía, como flebectomía ambulatoria.

Esta es una técnica que se utilizó primero para las varicosidades de los miembros inferiores, pero desde 1995, viene siendo utilizada en los Estados Unidos de América en forma ambulatoria. Esta cirugía cosmética de las venas de las manos, permite a las mujeres liberarse de las mismas, devolviendo esa lozanía de juventud a sus manos. Pequeñas, podría decirse casi imperceptibles, se realizan incisiones sobre el dorso de las manos, bajo anestesia local, no requiriendo puntos para su cierre.

A través de estas incisiones, con instrumental especialmente adaptado para ello, se tratan dichas venas. Ambas manos se tratan en el mismo acto, al final del cuál puede retirarse conduciendo su propio vehículo. Se utiliza elastocompresión por 24 horas en las manos, para proteger las mismas. Los hematomas e inflamación pueden persistir por 1-3 semanas, pudiendo el paciente utilizar sus manos con absoluta libertad. Este procedimiento está especialmente indicado para aquellas mujeres cuyas venas de las manos, consideran que afean las mismas. Así como las arrugas de la cara, o las adiposidades de distinta parte del cuerpo pueden ser fácilmente removidas, ésta es una solución permanente para esas no deseadas venas de las manos.

 

Esta es la razón por la que el CENTRO DE VARICES Y ULCERAS ofrece una excelente calidad de atención médica y pone a vuestra disposición sus tecnología de punta como son: láser endovascular y transdérmico, ultrasonido, magnetoterapia, electroestimulación, botas y mangas de compresión neumática secuencial, para establecer un diagnóstico preciso contamos con eco doppler color, doppler bidireccional , etc.

Termocoagulador: 

Equipo de última tecnología, que utiliza radiofrecuencia para tratamiento de telangiectasias o arañas vasculares.

Laser endovascular de diodo: 

Utilizado para ablación térmica de venas safenas mayores y menores.

Eco doppler color: 

Utilizado para diagnóstico de enfermedades arteriales y venosas.

Bota de compresión neumática secuencial multicámara: 

Utilizada en tratamiento de linfedema de extremidades superiores e inferiores en combinación drenaje linfático manual.

Doppler Bidireccional: 

Equipo de bolsillo que se utiliza para diagnóstico de patología arterial o venosa en casos de emergencia.

Láser transdérmico: 

De mucha ayuda en la cicatrización de úlceras arteriales, venosas, o mixtas de extremidades inferiores.

Electromioestimulador: 

Se usa en tratamiento de anquilosis de tobillospara tratamiento de úlceras venosas.

Ultrasonido: 

Contamos con este equipo para tratamiento con ultrasonido en sitios de lipodermatoesclerosis en pacientes con cuadros de insuficiencia venosa crónica profunda.